Menú principal

Una polipíldora contra infartos

polipildora contra infartos

La industria farmacéutica ha experimentado un desarrollo espectacular en los últimos años. Los medicamentos, cada vez más completos y eficaces, han conseguido elevar notablemente la esperanza de vida y todo parece indicar que, en el futuro, viviremos aún más años. En este marco de innovación, acaba de presentarse un nuevo fármaco que permite a los enfermos cardiovasculares mejorar su calidad de vida. Se trata de la polipíldora contra infartos. En concreto, sirve para minimizar el riesgo de que los pacientes sufran un segundo ataque de este tipo.

Hasta este momento, las personas que hubieran padecido un infarto de miocardio tenían que ingerir tres componentes repartidos en otras tantas cápsulas cada día. El fármaco, que ha sido desarrollado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (https://www.cnic.es/en/index.php) y el laboratorio farmacéutico Ferrer, ya se dispensa en las farmacias bajo el nombre de Trinomia. No obstante, es obligatorio contar con una receta facilitada por un facultativo para poder adquirir a este medicamento. Su precio ronda los 10 euros (el envase contiene tratamiento para un mes).

Protectores vasculares

La polipíldora antiinfartos está formada por tres protectores vasculares. Por un lado, contiene atorvastatina, un medicamento de la familia de las estatinas que sirve para reducir la cantidad de colesterol y equilibrar la placa de ateroma. También está presente en la formulación de Trinomia el ácido acetilsalicílico, que actúa como agente contra la creación de trombos al impedir la agregación de las plaquetas. El tercer fármaco que forma parte de la polipíldora es el ramipril, que inhibe la enzima de conversión de la angiotensina (ECA) y se emplea para tratar la hipertensión.

Este fármaco ha sido aprobado en otros 15 países de la Unión Europea y los expertos prevén que su uso se extienda hasta llegar a 90 naciones en los próximos cuatro años. Al tratarse de una sola píldora en lugar de tres, la distribución resulta más barata, por lo que es posible llegar a los países más débiles desde el punto de vista económico. Precisamente, este enfoque social marcó el nacimiento de Trinomia. Y es que un porcentaje elevado de pacientes cardiovasculares abandonaba el tratamiento tras haber sufrido un infarto por su elevado coste.

Según los responsables del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, el 80% de los infartos registrados en el mundo los sufren personas que viven en países desfavorecidos.  Asimismo, en torno al 60% de estos enfermos abandona la medicación preventiva medio año después de haber padecido el infarto. Así las cosas, las posibilidades de sufrir un nuevo episodio aumentan de forma considerable (hasta un 30% en los cinco años posteriores), con lo que la llegada de Trinomia supone una excelente noticia.

Escribe un comentario

Puedes usar: Etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>